Nancy Mestre

Los fantasmas de la violencia de género

Estudié en un colegio de monjas de una ciudad grande con una sociedad pequeña, donde todo, al mismo tiempo, se ocultaba y se sabía. Recuerdo que hubo una edad en la que a mis amigas y a mí nos fascinaban las historias de fantasmas, y nos enfrascábamos en una especie de competición para ver quien contaba la historia que consiguiera hacernos gritar de miedo. La que más recuerdo de todas