Colombia

El poder de la diferencia

De vuelta al mundo de la docencia, después de algunos años trabajando fuera de las aulas, empecé a preparar mis primeros talleres para estudiantes de Instituto como siempre, con la proximidad necesaria para que todos y todas las adolescentes entiendan el sentido de nuestra presencia en el aula, y con la distancia suficiente para ganarme su respeto.  Pero, antes de ir a la primera sesión, el director de elParlante, la

Que "Las Velitas" no se apaguen!

Me atrevería a decir que los habitantes del Caribe Colombiano expresamos nuestros sentimientos y nuestra riqueza cultural coloreándolos con los  brillos intensos del rojo, el azul, el verde y el amarillo. No resulta excepcional, que esto también se manifieste durante la celebración de la  fiesta de la Inmaculada Concepción, cuyo punto más intenso se registra en la madrugada del 8 de diciembre. Una fecha única en el imaginario de los

Travesías color verde esperanza

Si mi mente tuviese que que colorear ésta travesía, la dibujaría con  grandes pinceladas de verde y blanco, como la esperanza y  la paz, como los colores del  equipo de fútbol que ha logrado colapsar de solidaridad y emoción las redes sociales desde hace cuatro días. En  toda América Latina, los portales de noticias posicionan día a día y en primer lugar la tragedia del Chapecoense, un equipo proveniente de

El vaivén de la política

En mi casa, el color de la ropa para ir a votar siempre fue tan importante como “el partido”, sobre todo para mi padre, médico de profesión y político por vocación. Mientras él hacía mítines, mi madre tejía su propia estrategia para poder votar por el partido de su familia, el de sus intereses, decía. Porque ella era conservadora y mi padre liberal, pero a diferencia de lo que pasaba

La mirada divergente

Cuando te marchas del país, sea cual sea la razón, te quedas con una última imagen grabada en la memoria, un momento inexplicable que puede representar esa toma de consciencia, ese salto definitivo en la vida que nos llevó a migrar.  Tu inconsciente queda impregnado de esa memoria emocional como una tinta indeleble, que salta en los estadios más inesperados pero también en los más importantes, en los que marcan