Barranquilla

Los fantasmas de la violencia de género

Estudié en un colegio de monjas de una ciudad grande con una sociedad pequeña, donde todo, al mismo tiempo, se ocultaba y se sabía. Recuerdo que hubo una edad en la que a mis amigas y a mí nos fascinaban las historias de fantasmas, y nos enfrascábamos en una especie de competición para ver quien contaba la historia que consiguiera hacernos gritar de miedo. La que más recuerdo de todas

¡Ni me mires, ni me toques!

Por años, las mujeres del Caribe colombiano hemos sido víctimas de algo que recientemente ha obtenido el derecho a ser llamado por su nombre: acoso sexual callejero*, una invasión del espacio público por el que transitamos y en el que nos encontramos expuestas a diversos tipos de agresión, verbales o físicas.  Es así como una simple sonrisa o una búsqueda de contacto visual puede desencadenar una cantilena de frases morbosas

Una pascua con sabor africano

Si me remonto a mis años de infancia en Barranquilla, aparte del sol intenso, la brisa suave y las calles solitarias, mis recuerdos de Semana Santa están todos relacionados con la comida, porque de la mano de la tradición católica se movía toda una tradición culinaria validada por la Iglesia y respaldada por el sincretismo cultural que domina el Caribe colombiano. Así que, en mi casa lo usual era comer

Una travesía hacia el Feminismo

Cuando leí por primera vez a Marvel Moreno encontré algo que, sin saberlo, andaba buscando desde que entré a la universidad: una identidad.  No se trataba sólo de saber quien era en ese momento, si no de lo que quería ser en adelante. Siempre tuve claro que quería escribir, y aunque no sabía por dónde empezar, y me sobraba mucha inseguridad, e incluso mucha ingenuidad, leer a Marvel fue la

El poder de la diferencia

De vuelta al mundo de la docencia, después de algunos años trabajando fuera de las aulas, empecé a preparar mis primeros talleres para estudiantes de Instituto como siempre, con la proximidad necesaria para que todos y todas las adolescentes entiendan el sentido de nuestra presencia en el aula, y con la distancia suficiente para ganarme su respeto.  Pero, antes de ir a la primera sesión, el director de elParlante, la

Suerte que es Navidad

Después de diez años de vivir aquí debo admitir que todo lo que aconteció antes de acabar el 2006 en Barcelona, fue un completo disparate o un poco de mala suerte, tal vez.  Para empezar, tenía tan sólo un mes de haber venido a estudiar aquí, así que aún andaba a ritmo caribe, como en Barranquilla y ni siquiera miraba el termómetro para decidir qué ponerme antes de salir. Entonces…

Que "Las Velitas" no se apaguen!

Me atrevería a decir que los habitantes del Caribe Colombiano expresamos nuestros sentimientos y nuestra riqueza cultural coloreándolos con los  brillos intensos del rojo, el azul, el verde y el amarillo. No resulta excepcional, que esto también se manifieste durante la celebración de la  fiesta de la Inmaculada Concepción, cuyo punto más intenso se registra en la madrugada del 8 de diciembre. Una fecha única en el imaginario de los

Arrels, Raíces

Durante alguna de mis múltiples aventuras infantiles en la biblioteca de mi casa en Barranquilla descubrí sin querer el libro “Raíces” de Alex Haley.  Recuerdo que su portada me impactó mucho, sentía que aquellos hombres negros con el pecho descubierto, atados con cadenas en el cuello y encerrados en aquella mazmorra no podían ser otros que mis antepasados. Ese era el color de mi padre y aunque mi mamá es blanca,

Marjorie Eljach: la dama del Gótico

Cuando Marjorie Eljach dejó Barranquilla por tercera y última vez, no podía sospechar que todo aquel universo gótico de las novelas que la acompañaron durante su adolescencia se convertiría, años después, en la inspiración de su gran proyecto profesional. Al fin y al cabo, lo estaba dejando todo con el único propósito de vivir plenamente una relación que había comenzado tres años atrás, durante su última travesía académica en Madrid,

Nieve de Verano

El termómetro en la localidad siciliana de Monreale, al sur de Italia, indicaba 39 grados a la sombra. Detrás del Duomo, Catedral de la ciudad, yace un  amplio callejón donde el agobiante calor puede mitigarse degustando una granita, granizado de fruta fresca que recuerda al famoso y reconocido “raspao” que comemos en la Costa Caribe Colombiana. La aglomeración de turistas y lugareños delante del puesto ambulante pudo haberse verificado en