Celebrando a nuestros muertos

Foto de portada, cortesía del Arquitecto Mejicano Guillermo De La Cajiga @guillermodelacajiga Recuerdo aquel día que, hojeando una de las pocas revistas culturales que en la década de los 90 merodeaban por el panorama cultural colombiano, me encontré con un artículo que hablaba sobre el Día de Los Muertos en México. Hasta ese entonces mi ritual era visitar al cementerio para orar por las almas difuntas de mis abuelos maternos y

La abuela: la mano amiga que nunca te soltará

Edición:@LinaScarpatiManotas Tiene 95 años, el cabello blanco y las huellas del tiempo se notan en su piel, su mirada sigue siendo la misma que recuerdo. Ahora algo agotada,  en ocasiones no me reconoce pero  en el fondo de su corazón sabe que nos une un lazo muy fuerte,  “Se que eres alguien de mi familia, pero no me acuerdo”, así me dijo hace siete meses, la última vez que nos

Horneando dulces recuerdos

Quizá uno de mis recuerdos de infancia más preciados es el olor de un pudín casero horneándose. Puedo ver a mi madre batiendo y vertiendo la masa en el molde de aluminio listo, recién engrasado y enharinado. Me veo a mí misma, pequeña, metiendo un dedo en la mezcla, intentando capturar su sabor, así, crudo, como me gustaba, antes de entrar al horno. Pero lo que perdura en mis recuerdos

El Médico de los Sueños

Algunas personas sueñan en el sentido más onírico de la expresión, de manera fantástica, yo les llamaría “soñadores en technicolor”, porque sus sueños son a todo color, como en un film de alta resolución.  Me atrevería a decir que ésta comparación no es un casualidad, ya que la vida de cada quien es como una película.  Cuando escogí a nuestro personaje invitado, Cristian Sánchez, médico colombiano emigrado en España, lo

Una pascua con sabor africano

Si me remonto a mis años de infancia en Barranquilla, aparte del sol intenso, la brisa suave y las calles solitarias, mis recuerdos de Semana Santa están todos relacionados con la comida, porque de la mano de la tradición católica se movía toda una tradición culinaria validada por la Iglesia y respaldada por el sincretismo cultural que domina el Caribe colombiano. Así que, en mi casa lo usual era comer

Ambas Orillas: la travesía de Lina

Siempre tuve un sueño, viajar y conocer el mundo.  Desde muy joven tenía esa inquietud, motivada por las experiencias de los amigos del barrio que habían tomado la decisión de irse del país en busca de mejores horizontes  debido a que sus situaciones personales habían empeorado, por falta de trabajo, deudas o la enfermedad de algún familiar. Conociendo esas vivencias de primera mano, sabía que el camino no era fácil

Una travesía hacia el Feminismo

Cuando leí por primera vez a Marvel Moreno encontré algo que, sin saberlo, andaba buscando desde que entré a la universidad: una identidad.  No se trataba sólo de saber quien era en ese momento, si no de lo que quería ser en adelante. Siempre tuve claro que quería escribir, y aunque no sabía por dónde empezar, y me sobraba mucha inseguridad, e incluso mucha ingenuidad, leer a Marvel fue la

Señor Pirotécnico que comience la Mascletà !

Sentada en mi habitación viendo la belleza de mi nuevo traje de Fallera, vienen a mi mente recuerdos de aquel día que me vestí por primera vez, en ocasión de la tradicional Fiesta valenciana; el traje, las peinetas, los aderezos y los zapatos del año anterior me fueron prestados por una prima de mi prometido quien no participó a la fiesta. Al vestido típico de Fallera, hubo que hacerle unos

Desmitificando el transporte público

Salgo corriendo de la estación del metro para alcanzar el bus de las 11:50 a.m.; según Google maps son 10 minutos hasta mi destino. Quedé en verme con una amiga a medio día para ir a recorrer un bazar de antigüedades. Llego a la parada justo a tiempo; el bus 45-S ya está ahí, así que por fortuna sólo tengo que alinearme a la fila de pasajeros que avanza lentamente.

Qué empiece la fiesta, a trabajar se dijo!

Ideado por Lina Muñoz Alsina* Edición: Lina Scarpati , scarpatilina@gmail.com FB:@LinaScarpatiManotas “Son las siete, ya es hora de abrir el Palacio y que empiece la fiesta!” esa es la actitud con la que todos los días se levanta Carla, quien cada mañana recibe a los clientes  del bar donde trabaja con un: “Hola, buenas días ¿Qué le sirvo?”, siempre acompañado de una gran sonrisa. Así comienza la jornada en la