Lina Scarpati

Travesías color verde esperanza

Si mi mente tuviese que que colorear ésta travesía, la dibujaría con  grandes pinceladas de verde y blanco, como la esperanza y  la paz, como los colores del  equipo de fútbol que ha logrado colapsar de solidaridad y emoción las redes sociales desde hace cuatro días. En  toda América Latina, los portales de noticias posicionan día a día y en primer lugar la tragedia del Chapecoense, un equipo proveniente de

Más tensa que las cuerdas del violín

El título de este post es una traducción literal de un proverbio italiano que dice: “piú tesi della corda di un violino”, y se usa para referirse a cualquier  tipo de situación que implique extrema tensión. En este caso, quise utilizarla para referirme a  ciertos “lazos familiares” o más bien roles, aún presentes en las regiones del Sur de Europa, lejanos años luz  de la homónima popular serie  tv americana

Sabores de otoño que protegen mi salud

Era un gélido noviembre del 2005, cuando conocí a una encantadora  mujer con un tonalidad rosácea en su piel, menuda y con acento del Pacífico ecuatoriano. Vivía en Italia pero había emigrado buscando trabajo y dejando sus hijos en su país de origen. Sus palabras me sonaron como  melodía sacada de un film ya visto:  “Usted no sabe cuánto le ha costado a mi piel este viaje”, señaló la  encantadora

¡Dime que comes y te diré de donde provienes!

Con apenas 19 años, Bina -diminutivo de bambina– sabía  cocinar con habilidad prodigiosa  las delicias de su tierra. Provenía de Calabria, una región en el profundo Sur de Italia, bañada por el Mar Jónico y  fiel representante de una cultura local agrícola muy arraigada y de fuertes tradiciones, que privilegia los productos del propio territorio. Desde el inicio  tuvimos una gran conexión,  de manera espontánea me hizo la obligada pregunta:

El sueño de Heidy

El día que llamé a Heidy, buscaba una entrevista con una psicóloga colombiana exitosa que me contara su historia. No imaginaba que de esa conversación pudiesen surgir respuestas  a los muchos interrogantes personales que me han acompañado  desde que llegué a este país y que desde hace un decenio, me habían conducido a pensar en la creación de un medio dedicado a la población inmigrante. La llamé pensando que sería

Adriana y las voces del Acantilado

Mis raíces colombianas e italianas me han marcado siempre, tanto que una escritora de origen Checo me dijo una vez: “Juega con los dos idiomas, el español y el italiano, esa es la clave para que más adelante llegues a escribir de manera profesional en ambas lenguas. En ese momento, no lo entendí hasta que conocí a Adriana Onita: “profesora de idiomas durante el dìa y poeta de noche”, como

Gente, lugares y cultura: mucho trabajo y poco paseo

Cuando la gente me pregunta a qué me dedico siempre respondo en italiano que soy una “libera professionista”, lo que en en otros países se conoce como profesional autónoma o independiente.  Sin embargo, de mi respuesta surge un nuevo interrogante, “pero, ¿en qué trabajas exactamente?”, y es ahí cuando viene la mejor parte.  Les hago una lista de los diferentes trabajos que hago desde la traducción de manuales en español,

Alicia en el País de Hillary

  Esta vez,las mujeres hispánicas podrían equivaler a  una verdadera vuelta de hoja de las elecciones para Presidente del país más poderoso del hemisferio occidental. El arma secreta es la opresión, la ejercida por un potente ante su trabajador pero también el racismo y el mobbing* en el puesto de trabajo. Estos tres tristes caballos de batalla salieron a relucir  en el reciente debate entre Hillary Clinton y Donald Trump

Fertilidad a la italiana: el drama de las Mamma Mia!

Tendría unos 8 años y paseaba de la mano de una mujer elegante y con aire austero, vestida con abrigo de piel. Me había fijado en el impecable estilo de la  desconocida y  pensé que se trataba de una abuela, pero algo en su rostro denotaba que probablemente no lo era. De repente, la voz del infante  pronunció la reveladora palabra: “Mamma”… mamma? me dije, sin evitar calcularle su edad

Coge impulso! lo mejor está por venir

Sentada detrás de la recepción de un hotel de propiedad familiar, recibía los clientes, asignaba habitaciones, entregaba las llaves. Con una mano escribía y con la otra mecía la bebé de 23 días de nacida que debía traer a su trabajo, porque  la antigua  recepcionista:  “tenía 40 años, salió en cinta y según la ley podía tomarse 1 año de  licencia de maternidad no remunerada, se pasó del período establecido,