Katerine Castro Díaz

Feminista colombiana. Comunicadora social, especializada en responsabilidad social corporativa y gestión política, es además titular de un magíster en ciencia política y asuntos internacionales. Katerine inicia su carrera como productora de eventos académicos y culturales en su natal Barranquilla, para luego emprender un viraje hacia el desarrollo y la cooperación internacional. Luego de desempeñarse por casi 10 años como especialista en asuntos públicos e internacionales para diversas organizaciones internacionales y una misión diplomática en Bogotá, Colombia, en el año 2012 viaja a Montreal, Canadá, ciudad donde se radica y reside actualmente. En Canadá ha sido coordinadora de la Red de Estudios Latinoamericanos de Montreal (RELAM) y dos cátedras de estudios internacionales afiliadas al Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales de Montreal (CERIUM). Posee un interés por temas de desarrollo, justicia social y reivindicación de derechos humanos. Actualmente se desempeña como consejera de alianzas internacionales y comunicaciones en la Dirección de asuntos internacionales de la Université de Montréal.

Horneando dulces recuerdos

Quizá uno de mis recuerdos de infancia más preciados es el olor de un pudín casero horneándose. Puedo ver a mi madre batiendo y vertiendo la masa en el molde de aluminio listo, recién engrasado y enharinado. Me veo a mí misma, pequeña, metiendo un dedo en la mezcla, intentando capturar su sabor, así, crudo, como me gustaba, antes de entrar al horno. Pero lo que perdura en mis recuerdos

Alia y el poder de la movilización

Cuando Alia era pequeña, su padre nunca le habló en árabe. Ahora sabe que quiso protegerla del prejuicio del que él fue víctima alguna vez; evitar que la trataran diferente en el “país de la libertad, la igualdad y la fraternidad”.  De padre egipcio y madre francesa, Alia nació y creció en Francia.  Su madre era cristiana; su padre, musulmán. Pero ya sabemos que el amor poco conoce de origen

Desmitificando el transporte público

Salgo corriendo de la estación del metro para alcanzar el bus de las 11:50 a.m.; según Google maps son 10 minutos hasta mi destino. Quedé en verme con una amiga a medio día para ir a recorrer un bazar de antigüedades. Llego a la parada justo a tiempo; el bus 45-S ya está ahí, así que por fortuna sólo tengo que alinearme a la fila de pasajeros que avanza lentamente.

Navidad canadiense: Relatos alrededor de la mesa

Llegó la Navidad, la época festiva más importante del cristianismo. Y con ella llegaron las cenas. Más allá del revestido simbolismo espiritual, las fiestas y celebraciones navideñas han adquirido un marcado carácter social: se traducen en grandes cenas familiares, una costumbre fuertemente arraigada en las familias latinoamericanas. Cuando pienso en Navidad, por ejemplo, me transporto al Caribe colombiano, donde la cena del 24 de diciembre y el Año Nuevo son

Mi origen no define mis competencias

Uno de cada cinco ciudadanos canadienses nacimos fuera de este país. En épocas donde el tema migratorio es instrumentalizado por políticos de turno en los cuatro rincones del globo, sobresale el hecho que Canadá sea un país pro-inmigración. El gobierno pone en marcha a nivel federal y provincial programas de rápida inserción de los inmigrantes en el mercado laboral, de desarrollo de sentido de pertenencia y de no discriminación. Incluso,

Del otoño y otras decisiones...

Me encanta el otoño. Una gama de amarillos, verdes, rojos y púrpuras empiezan a pigmentar el paisaje anunciando la inminente llegada del invierno. El otoño canadiense es vistoso, policromático, pero corto. Cualquiera que vive aquí sabe que no dura más de cuatro semanas, si somos muy generosos; y nos prepara, en cambio, para sumergirnos en un invierno largo. Es un referente melancólico: lo bueno ha terminado, el reto se avecina.