No hay nada que perder!

No hay nada que perder!

La sorpresa nos llegó del otro lado del océano, del país más poderoso de nuestro hemisferio que en los últimos años ha visto nacer movimientos como #Metoo y #TimesUp como fuertes señales de una participación femenina que reclama un mayor nivel de equidad en la sociedad. Y ellas están asfaltando el sendero que llevará a otras mujeres de futuras generaciones, cercanas o lejos de los Estados Unidos, a comprender que no existen limitaciones para legislar por nuestros derechos , así como por los de nuestro entorno.

Esta semana, los resultados de las Midterm 2018(elecciones a mitad de mandato presidencial de los Estados Unidos de América) corroboraron que las figuras políticas emergentes, en su mayoría mujeres pertenecientes a grupos étnicos minoritarios, son las grandes vencedoras. Uno de los casos más significativos lo constituye la norte americana de origen hispánico Alexandria Ocasio-Córtez, quien se posiciona en su cargo con un importante récord: ser la congresista más joven que entrará a legislar en toda la historia del Congreso de los EU.

La joven parlamentaria nacida en 1989 en el Bronx(NY) creció en medio de una educación bicultural, la cual admite como: “determinante para identificar desde niña que habría que luchar por sus derechos y los de su comunidad”. Ocasio-Córtez recuerda que mientras jugaba y se relacionaba en el Bronx con parientes y amigos, tenía que acudir a una escuela de otro barrio para obtener una mejor educación, siendo además la única niña de origen hispánico de su clase. De hecho, sus futuras propuestas de ley se focalizan en los principales problemas de su comunidad, un discurso claro como el de ningún candidato de su partido( según la cadena CBS), cuyos puntos más significativos son la Salud, la educación, mayor acceso al trabajo estatal, la abolición de los Centros para la Inmigración ilegal ubicados en la frontera Mejicano-Americana y por supuesto, el cambio climático del planeta y el impacto ambiental en la economía a nivel nacional y mundial. Un sistema económico que como bien ha definido la congresista graduada en Economía a la Universidad de Boston, posee puntos débiles y estáticos en una nación donde el 40% del país pertenece a la clase trabajadora, con un ingreso laboral horario inferior a los 20 USD.

Ocasio-Cortéz llega al Congreso de los EU de América sin haber recibido dinero de las grandes corporaciones o multinacionales para financiar su campaña, factor que encaja perfectamente con el mensaje dirigido a la denominada “working Class” o clase trabajadora, a la cual pertenecen ella y su familia, osea, la población objetivo de su próxima legislación. El mensaje de su comunicación política fue explícito, pero sobretodo caló en quien debía y tenía que escucharlo. “Me sugirieron de dirigirme a los electores de vieja generación, no estoy ni estuve ni acuerdo porque sentí que eso conmigo no iba a funcionar, así que decidí llegar con educación a los que nunca habían votado, a quienes debían hacerlo por primera vez y a quienes estaban cansados de 20 años de representación inútil y repetitiva con el mismo candidato, dirigí toda la estrategia hacia el Bronx y Queens y también bajo el lema “justice for Puerto Rico” ”, declaró Ocasio-Cortéz en una entrevista concedida a los medios radiales newyorkinos. Y la estrategia funcionó! En éste medio la catalogamos de brillante, mientras los mass media europeos la califican de “audaz”.

“Vengo de un lugar, donde el destino de cada quien está sentenciado por su código postal” decía el video promocional de escaso presupuesto que la mostraba tocando de casa en casa, utilizando los espacios públicos de su gente en el Bronx y Queens, haciendo discurso político desde el púlpito de una iglesia, cambiandose de zapatos para subir al tren de la Metropolitana, mientras su voz en off narra: “Ellos no respiran nuestro aire, no mandan a sus hijos a nuestras escuelas, no saben cómo sobreviven las familias de la clase trabajadora en nuestra comunidad”

“Fue una campaña por la dignidad racial y económica de nuestra comunidad” señala, ya que el Bronx posee uno de los índices más altos de diabetes y enfermedades cardíacas de todo el país, debido a trabajos poco calificados y mal remunerados, además de acceso a una educación de baja calidad. Un mundo al cual los jóvenes hispánicos están buscando de salir desesperadamente. Lo demuestra el testimonio de Gabriele Cirelli, estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Turín(Italia) quien viajó a trabajar y monitorear la campaña de Ocasio-Cortéz. “Los jóvenes se involucraron en la denominada “get out the vote”, una estrategia de técnicas finalizadas a convencer el potencial electorado de ir a votar, llamándoles a casa, jóvenes entre los 15 y los 16 años que salían de sus escuelas directamente a hacer parte de los centros de llamadas, increible!”

Las travesías de Ocasio-Cortéz son de remembranza pero también diríamos inspiradoras. Hasta hace sólo hace dos años participó en la campaña del demócrata Bernie Sanders, sentándose detrás de un teléfono para educar a los electores, hasta hace sólo 12 meses trabajaba como camarera en un bar de la Union Square para ayudar su familia económicamente y poder continuar a pagar la hipoteca de su educación universitaria. Cuando le preguntaron por qué se lanzó en política, simplemente respondió: “Porque no había nada que perder! así sea que uno se encuentre en una contienda o carrera que parezca imposible de ganar, no hay nada que perder”.