Y ahora, Quién podrá defendernos?

Christine Blasey Ford jurando declaración ante el Senado Americano

Hace poco más de una semana, la profesora de Psicologia de Palo Alto(California), Christine Blasey Ford se presentaba al Senado Estadounidense para exponer su proprio caso de abuso sexual, del cual fue víctima a la edad de  15 años. En aquella época, Blasey Ford practicaba tennis en las canchas del Country Club de su ciudad y luego de una tranquila clase fue invitada por dos amigos a participar de una fiesta, entre éstos, el hoy juez republicano Brett Kavanaugh que a la época contaba con 17 años. El resto lo sabemos todos,  el relato de su propia violación fue transmitido en todo el mundo  y hasta ese momento pensé que no existiría ninguna mujer que delante a dicho testimonio, fuese capaz de dudar de las palabras de una sobreviviente.  Queramóslo admitir o no, quien llega a una cierta edad despues de haber sido violada o violado es un auténtico sobreviviente! independientemente de cuan grave haya sido la herida física o el impacto psicológico.

Lástimosamente,  participando a un debate en una de mis cuentas de Facebook me encontré con una durísima realidad, el de esas mujeres que convencidas de la inocencia de los hombres colocan los siguientes epítetos :  “gritona”, “manipuladora” y “mentirosa” a quienes tienen el coraje inestimable de denunciar. Recuerdo muy bien lo que escribió aquel contacto sobre uno de mis posts: “Brett Kavanaugh va a perder su brillante carrera por una mentirosa manipuladora, no hay derecho! los hombres tambien sufren”. A lo cuál me hice la siguiente pregunta: Cuánto pueden sufrir los hombres? si bien es cierto que existe el abuso sexual masculino, como tambien es un hecho que existen mujeres que golpean a los hombres ,  humillan y  manipulan, de la serie ” No somos santas”! JAMAS esas cifras van a equivaler a los miles de millones de mujeres que han sufrido un abuso de cualquier tipo en sus vidas y  de la misma manera, la población masculina jamás vivirá proporcionalmente en perenne estado de VULNERABILIDAD como sucede con nosotras. Como mujer  lo sé muy bien y si tuviese que contar cuantas veces he tenido que estar atenta a no ser víctima de una agresión de cualquier tipo por la calle,  a no transitar por espacios y a horarios en los que bien hubiese podido ser víctima, a cuidar de mi bebida en una discoteca de mi ciudad de origen, etc…perdería la cuenta! pero si además tuviese que hacer una conteo con las situaciones de peligro que mi marido ha vivido… no llegaría ni al 1% de las mías.

 

Brett Kavanaugh y Christine Blasey Ford a la época de la violencia.

Esa vulnerabilidad tan a flor de piel caracteriza la historia de  Christine, quien  recuerda haber vivido  por muchos años en una habitación con dos puertas de acceso debido  al constante terror de que una de las dos  no funcionase y así pudiese tener una segunda via de fuga… por si acaso,  entrase  alguien para abusarla. Jamás contó lo sucedido a sus padres por simple verguenza y mucho menos acusó a su violador por temor a que su familia emitiese un juicio de desaprobación ante su “escapadilla” a la fiesta donde encontró a Kavanaugh.

 

Ironía del destino: Kavanaugh hoy se encuentra a hacer parte del organismo más importante de la justicia americana.  He seguido este caso con mucha atención y desde sus comienzos me dije: “quisiera apostar a que no será nombrado, pero mi intuición me decía que con base en los intereses políticos vencería el establisment,y asi fue” .  Y ahora quien podrá defendernos?  una pregunta que toda mujer y hombre que crea en la inocencia de la víctima,  deberá desafortunadamente hacerse, cuestionando el propio sistema de justicia. La respuesta me temo, no es simple y mucho menos alentadora: un juez ultra conservador abiertamente contrario a la inmigración clandestina, una ficha política que  Mr. Trump defendió y colocó para garantizar sus intereses, pero también un presunto predador!

El hoy magistrado Brett Kavanaugh ha jurado frente a la Nación y en presencia de su esposa e hijas, de salvaguardar los pilastros de la justicia de una nación que en su mayoría se ha manifestado abiertamente a favor de la profesora Blasey Ford. Y esto es lo rescatable de toda la cuestión, la credibilidad de una vasto sector de la sociedad americana, pero sobretodo el  enfrentarse al poder por ración doble, no sólo  por la naturaleza del abuso sexual sufrido, sino en el exponerse  ante el gobierno de uno de los países más potentes del planeta.  Ese legado ha comenzado  a dejar cifras desde el mismo día de sus declaraciones.  Las líneas de atención al abuso sexual  no daban abasto para responder las  llamadas de personas que deseaban denunciar esos abusos, muchos de éstos sufridos a distancia de decenas de años.  Este es sólo el comienzo! #MeTOO #NeverAgain