Amores de Fin de Siglo

Amores de Fin de Siglo

Foto de Portada: Pareja intercultural formada por la poeta colombiana Lilian Pallares Campo y el poeta Neozelandés Charles Olsen, en el día de su matrimonio. Fotografía de: Ainoha Pareja

Mucho antes de que éste blog hiciese su exordio en las redes investigamos sobre las parejas mixtas, es decir, las uniones compuestas por personas cuya nacionalidad de origen es diferente, independientemente del país donde se conformen o del aspecto de diversidad étnica, religiosa o lingüística de quienes hacen parte. Nos propusimos que entraríamos en el argumento por la sencilla razón de que las fundadoras hacemos parte del 15,3%( INE) y del 9%(Istat) de parejas mixtas, por cada 100 parejas, que existen en España e Italia respectivamente y porque a lo largo de nuestra permanencia en éste continente hemos escuchado diversos mitos, algunos infundados, otros un poco menos pero que crean desinformación sobre la riqueza cultural que encierran las parejas multiculturales y el valor que aportan a una determinada sociedad.

Pareja intercultural o mixta. Fuente: Unsplash . Anthony Tran

En un mundo globalizado, por qué se nos hace extraño que existan parejas mixtas? el prejuicio nace del período en el que se registró el boom, entre el 1996 y 2006, cuando el uso de nuevas tecnologías(internet) pero también el florecimiento económico y la apertura a nuevos mercados determinaron un creciente flujo migratorio femenino en Europa proveniente desde Sur América. Las mujeres no llegaban sólo a trabajar en el sector de los servicios sino que la emigración también obedecía a estudios de especialización(postgrados y convenios entre universidades europeas y/o latinoamericanas principalmente). Los interrogantes y prejuicios sobre estos “amores de fin de siglo” o parejas interculturales, sobretodo en España e Italia, yacían sobre una supuesta “amenaza” a la cultura nativa y porque se creía que la motivación para éstas uniones era el interés de obtener un estatus de residente y solventar una situación económica en desventaja. Aunque si bien algunos continúan pensando bajo criterios colonialistas y parámetros sexistas que “el mejor producto de exportación de un país latinoamericano sean sus mujeres”, el afecto y la manera de vivir las relaciones sentimentales no son productos de ninguna transacción comercial. Entonces no podríamos hablar de parejas mixtas.

En España, los estudios realizados en aquellos años demuestran que la mayor parte de la población de género femenino proveniente de Sur América demostraba independencia económica y muchas mujeres habían llegado en pareja desde su país de origen. Se registraron numerosos casos de emprenditorialidad femenina migratoria, como en Italia donde el 9,3 por ciento de las empresas de mujeres, pertenecen a población femenina extranjera (UnionCamere 2017). Luego de la gran crisis económica europea del 2009 muchas mujeres retornaron en América Latina principalmente hacia países como Ecuador y Perú, entre éstas quienes no habían contraído matrimonio o habían llegado en pareja o con hijos, como sucedió en Italia. El factor económico incidió para el retorno de quienes no conformaban “parejas mixtas”.

Cada vez que regreso a mi país de origen me dicen que me gané la lotería casándome con un italiano… y cuando regreso a Italia siento miradas de curiosidad y malicia porque estoy en pareja con una persona del lugar. Ni lo uno, ni lo otro, yo tengo una profesión, trabajo y no es fácil convivir con alguien que no pertenece a tu cultura, es maravilloso pero no es un cuento de hadas”.  Silvia, colombiana residente en Milán.

Tal como menciona Silvia, el “cuento de hadas” es más complejo de lo que los demás piensan. El segundo aspecto respecta el entendimiento. Según el psicólogo italiano Walter La Gatta una pareja mixta debe alimentar su relación el doble o el triple de una pareja con igual procedencia o cultura, ya que son uniones en una constante negociación o acomodación del bagaje socio cultural de cada integrante (Rodriguez, 2004). Lengua, fiestas, experiencias vividas con sus amigos, tradiciones familiares y culturales, la historia del país y todo lo que involucre la cultura local y/o popular son aspectos de intercambio pero también de respeto y acomodación, sin descuidar el trabajo o la auto realización personal que representa un proyecto vital para quien ha llegado desde otro país.

Lo que más le gusta a mi esposo(español) de mi cultura es la música, el vallenato, antes de conocerme no sabía ni siquiera que existiese, fuimos a un concierto en Murcia y fue espectacular! incluso hasta cantaba las melodías, para nuestra boda hicimos una invitación con un video que tenía música de fondo de mi país. introdujimos accesorios de mi región en la fiesta de bodas con dulces colombianos. En cuanto a la comida, yo le he dado clase teórica, sabe comprar la yuca y hasta tiene su hacha para cortarla y ni qué decir de las arepas, él participa y se involucra porque sabe que para mi la comida es sinónimo de nostalgia… Yo en cambio admiro la Fiesta de las Fallas, mi esposo y yo somos falleros, pertenecemos a un casal. Nunca participé a un Carnaval de Barranquilla, ni desfilé por la Via Cuarenta y ahora me encuentro a llevar un vestido del Siglo XVIII por propuesta de mi esposo durante las festividades valencianas. Los últimos tres años nos vestimos según la tradición y participamos activamente.”  Lina Muñoz, Colombiana residente en Valencia(España)

El ejemplo anterior es real y representa ese intercambio de bagajes culturales que no siempre se manifiesta, pero que a su vez constituye un auténtico reto para ambos componentes. El amor y la atracción que probablemente surgen de la “diversidad” recíproca de la pareja no son suficientes para sostener la durabilidad y es ahí cuando lo vivido en la tierra de orígen o el denominado “background” sale a flote para cimentar el valor individual de cada quien. Por lo tanto, se requiere una buena dosis de respeto para poder comprender costumbres, comportamientos, roles y tradiciones y saber transmitirlos en manera equilibrada a las nuevas generaciones en el caso de que se decida “echar raíces” y construir una familia.

A mis hijos no les gusta el contacto de los besos al saludarse ni el ruido de los colectivos, mis hijos son más italianos, no hablan español pero aún así son amigueros, eso es muy argentino. En lo social trato de que ellos sean abiertos a todos, si puedo transmitirles algo es que sean abiertos. Son más propensos a explorar que los chicos de éste lugar, los llevo a mi país a mitad de año, hacen talleres de cerámica, les encanta la carne, les gusta ir al supermercado en fin…Argentina es una país muy floreciente para los chicos. Los niños mientras están en Buenos Aires no extrañan Bologna y viceversa, han sabido dar un respectivo lugar en su mente a ambos universos. Mi hijo no habla español pero lo escribe, no sé como lo hizo! Aunque mi marido no aplauda el uso del español lo acepta. Cuando eran pequeños pensaba que podía confundirlos, pero yo sentía que mi bagaje cultural se lo tenía que transmitir a mis hijos en mi lengua y les hablo en español, así estén en público. Les coloco a escuchar música de la artista argentina Mariana Elena Walsh mientras hacen tareas” . Teresa, Argentina residente en Bologna(Italia).

Lina Scarpati Manotas, co fundadora de @Mujeresentravesía con su famllia. Foto, colección privada.

El tercer aspecto representa la conformación de una estructura familiar. No es un mito, a la hora de transmitir saberes, tradiciones y reglas, la visión de ambas culturas interfiere y puede convertirse en un elemento contraproducente que debe manejarse en manera muy cuidadosa. Educar un niño o niña en una familia intercultural no es fácil y requiere sobretodo de respeto y negociación previa por parte de los padres, a puerta cerrada como toda familia, pero haciendo énfasis sobre cuales aspectos de cada cultura (valores, lengua, fiestas, opción religiosa,costumbres etc) se desean transmitir y a quién está el deber de hacerlo, sin temor a invadir espacios ni a irrespetar creencias o tradiciones. Y aquí entra el bilingüismo, un elemento adicional para las parejas mixtas con diversidad de lenguas, un plus que transporta y refuerza la  información a la cual  los chicos pueden acceder mediante la lectura de libros, internet, viajes al país de los abuelos  etc.   De hecho, cuando escribimos el artículo sobre bilingüismo https://bit.ly/2ljXlS5 mencionamos que quienes deciden introducirlo en casa, llevan consigo todo un mundo de experiencias enriquecedoras, además de utilizar uno de los instrumentos más potentes que existen en materia de transmisión de cultura.

Los “amores de Fin de Siglo” han entrado en un nuevo milenio. En ésta página tenemos la convicción de que llegará el momento en el cual los prejuicios y las inquietudes vendrán superadas  por la certeza de una sociedad incluyente y libre de etiquetas. Una sociedad consciente en cuanto a la riqueza que lleva consigo, el venir de otros hemisferios y latitudes, pero sobretodo de saber integrar tantas maneras de hacer las cosas y de observar el mundo que va en continua travesía.