Un podcast, dos libros y muchas series

Un podcast, dos libros y muchas series

Valentina Morillo es una mujer de silencios muy elocuentes, que le confieren un aire de misterio y te hacen sentir un especial interés cuando la conoces. Si lees lo que escribe, o la escuchas cuando habla en su programa de radio, no te alcanzas a imaginar que una persona tan tímida como ella pueda estar detrás del micrófono o detrás de todas aquellas palabras con las que analiza y critica sus series favoritas.  Lo de ella es una pasión profesionalizada que comparte con Daniel Lòpez, su pareja, y co-autor de dos libros que mezclan series de tv y cocina: Del Sofá a la Cocina: Recetas de series de televisión y El de la comida de Friends. Le hemos hecho una entrevista para hablar de sus pasiones, sus libros y de todos los proyectos en los que está involucrada en este momento. Ella es una mujer de travesías.   

Las dos pasiones que te han llevado a tener ya dos libros publicados en España las desarrollaste al llegar aquí. ¿Qué fue primero, la pasión por las series o la pasión por la comida? Al llegar aquí aprendí a cocinar, tengo una madre muy consentidora y nunca me preocupé por saber cómo pasaba la comida de la nevera al plato. También empecé a interesarme por probar cosas nuevas y aprender a prepararlas por gusto, no por necesidad. Siempre me ha gustado comer bien, pero no puedo decir que cocinar sea mi pasión. Así que, creo que debo decir que primero fue la pasión por las series. Empecé con ellas cuando surgió el boom por allá en 2004 con House, Dexter, Mujeres Desesperadas o Lost. Era una afición que compartía con mis compañeras de trabajo en ese momento, amigas hasta hoy. En 2008 abrí una cuenta en Twitter y el blog alfinaldelaescapada.com, en el que hablaba de series, y empecé a relacionarme con todos los blogueros de aquella época, todos teníamos muchas ganas de descubrir nuevas series y hablar de las que estábamos viendo. Desde entonces, no he dejado de ver series y hablar de ellas. En 2010 participé en mi primer podcast, The TV Slayers, con cinco amigas repartidas por la geografía española que nos reuníamos cada semana por Skype para pasarlo bien, hablando de lo que más nos gustaba. Gracias a ese podcast, nos fichó la revista Cuore para escribir una columna semanal sobre series de TV extranjeras que sigue hasta hoy con el nombre Serie Adictas. Unos años después vino Del Sofá a la Cocina.


Empezaste con Dani, tu pareja en el trabajo y la vida real, haciendo el Podcast Del Sofá a la Cocina hace seis años. Ya tienen un nombre dentro del mundo “seriéfilo” y “cinéfilo” ¿en qué momento entra la cocina en todo esto?  
Cuando empezamos a hacer el podcast juntos, queríamos hablar de las cosas que nos gustaban y a lo que dedicábamos realmente los días: ir Del sofá a la cocina, ver series, cocinar y comer viendo series. La cocina era solo una sección del podcast, nunca fue el elemento central pero, ya entonces, nos fijábamos en la relevancia que tenía en algunas de las series que veíamos, y en muchas ocasiones buscábamos los ingredientes y recetas para preparar los platos que habíamos visto en algún episodio.

¿Cuándo deciden dar el paso hacia la edición de un libro? ¿cómo surge la idea de editar Del Sofá a la Cocina: Recetas de series de televisión? Teníamos la idea rondando desde que empezamos a darnos cuenta de que ver Mad Men, además de muchos placeres intelectuales, también nos daba hambre. Empezamos a buscar en Internet y vimos que no había sido editado ningún libro parecido y vimos que ahí había un filón por explorar. Así que, decidimos dedicarle varios meses a tirar de memoria y luego a investigar (o sea, ver series), para apuntar todas las referencias culinarias y darle forma al proyecto. Investigamos cómo funcionaba el crowdfunding, qué opciones había en España y, aprovechando que teníamos el podcast, y no había nada que perder, nos lanzamos a la aventura.

¿Cómo ha sido su experiencia con el crowfunding? Ha sido muy positiva. Nosotros presentamos el proyecto en la plataforma Verkami, estuvo activo durante 40 días y al alcanzar el objetivo de financiación entramos en proceso de producción y después de unos meses los mecenas recibieron su recompensa: nuestro libro. Que el proyecto salga adelante depende mucho de la difusión que alcance durante la fase de financiación, así que gracias al podcast y a que ambos somos activos en redes, y conocemos seriéfilos que tienen blogs o trabajaban en medios, conseguimos la financiación. Gracias al libro nos entrevistaron en el programa de radio La Ventana de Cadena Ser y luego nos invitaron el verano pasado a hacer la sección de series durante julio y agosto en La ventana de verano, época que coincidió durante unas semanas con la financiación del segundo libro, por lo que tuvimos la oportunidad de volver a hacer un poco de promoción para la segunda financiación.

Con un libro ya publicado, y lo difícil que es hacerse un hueco en la industria editorial en general, ¿cómo se decidieron a sacar un segundo libro? Aunque hacer el primero implicó muchísimo trabajo y autoaprendizaje: investigar, estructurar, escribir, cocinar, hacer fotos, coordinar el diseño, imprimir, hacer la promoción y la distribución -en el que encuentras muchos obstáculos a la hora de colocar tu libro en algunas librerías, y una puerta cerrada totalmente en el caso de las grandes superficies- la experiencia fue muy positiva y, sobre todo, satisfactoria a nivel personal. Cualquier esfuerzo se ve recompensado al tener algo en tus manos que es fruto de tu trabajo y financiado por muchas personas que confían en ti y nunca te han conocido en persona. Con Del sofá a la cocina superamos todas las expectativas que nos habíamos marcado, conseguimos difusión en medios que ni siquiera nos habíamos imaginado, la gente que lo recibía o que lo compraba en Amazon estaba contenta con el resultado… Teníamos que volverlo a intentar. Una vez más, no había nada que perder, y un año después, era el momento.

¿Por qué El de Friends? Porque la habíamos visto varias veces y sabíamos que había muchísima comida en los episodios. Porque sabíamos que volver a verla entera un par de veces más no sería un gran sacrificio y porque es una serie que tiene muchísimos seguidores y nunca pasa de moda. Cuando lanzamos el crowdfunding, Netflix anunció en España que tenía las 10 temporadas enteras, por lo que volvió a ponerse de actualidad. ¡Casualidades!

¿Qué diferencias has visto del primer al segundo libro? La experiencia del primero lo hizo todo mucho más fácil. Aprendimos que podíamos preparar raciones de las recetas y nos organizamos un menú más equilibrado. Piensa que todo lo que cocinamos durante el proceso de elaboración de recetas y fotos es la base de alimentación durante esos días. También nos organizamos mejor para hacer la compra de ingredientes y cocinar, para escribir y pasarle secciones completas a la diseñadora. En resumen, manejamos mejor nuestros tiempos, organizamos mejor el flujo de trabajo, y también engordamos menos. Risas. La promoción fue más fácil, era para fans de la serie y la gente lo compartía más fácilmente en sus propias redes sociales con amigos y conocidos que sabían que eran fans. Incluso en Amazon, ya sabían que el otro libro había funcionado bien y con este nos hicieron directamente pedidos grandes para la época navideña. Antes de acabar 2016 tuvimos que volver a imprimir, y ya hemos vuelto hacerlo en dos ocasiones más.

Con Dani llevas trabajando más de 6 años, el mismo tiempo que tienen de estar juntos. ¿Cómo es eso de compartir con tu pareja también los proyectos y el trabajo? Dani y yo compartimos vida, aficiones y trabajo; parte del trabajo, además, tiene que ver con nuestras aficiones. Es una suerte poder hacer tantas cosas juntos y disfrutar haciéndolas juntos. Podía habernos salido muy mal, el estrés y la presión del día a día pueden hacer mella pero, afortunadamente, no ha sido nuestro caso, nos ha salido muy bien.

En alguno de los artículos de “Fuera de Series” te has declarado abiertamente Feminista. ¿Cómo es la lucha feminista en internet y en las redes sociales? La lucha feminista en las redes, particularmente, es dura y muy agresiva, lo veo en los ataques que sufren muchas, pero la verdad no realizo activismo en ese espacio y siempre evito la polémica. Yo soy feminista, y lo digo siempre que puedo, está en mi perfil de Twitter y filtra cada tema sobre el que escribo en la web o hablo en el podcast. Me gusta enfocar mis análisis desde el punto de vista de género, para ofrecer una mirada crítica y diferente. Es una forma de despertar consciencias menos conflictiva, pero igualmente comprometida.

¿Qué proyectos vienen ahora? Este año hemos decidido seguir promocionando El de la comida de Friends que, por ahora, se continúa vendiendo bien. A final de año, Del sofá a la cocina saldrá con una nueva edición de la mano de una editorial y conoceremos cómo funciona todo cuando hay una maquinaria detrás. Continuaremos con el podcast, las colaboraciones en web, en la radio y viendo muchas series, mientras decidimos cuál será el siguiente proyecto para 2018.