El feminismo no tiene color

El feminismo no tiene color

Francesca Crispo parecía una pequeña mancha , en medio a una multitud de mujeres vestidas de color lila y negro. Cuando marchó el pasado 8 de Marzo por las calles de Madrid para celebrar el Paro internacional de Mujeres, llevaba puesta una camiseta blanca  con la frase “The future is female”, ya que deseaba recalcar que: “el futuro es nuestro”.  Francesca es de origen italiano pero, desde los 16 años, cuando visitó Madrid por primera vez, visualizó que algún día emigraría a España y su intuición no la defraudó. Actualmente reside en la capital española, desde donde dio origen, en 2015, a la página de Facebook “Il volto di Awa”, que hoy cuenta con 1600 seguidores. Graduada en Literatura extranjera y Lenguas para la comunicación Internacional, Francesca es una joven feminista a quien  quisimos entrevistar para reafirmar la convicción de que el feminismo no depende del color que se luzca en una manifestación sino de una búsqueda común por alcanzar los derechos de igualdad y respeto que todas merecemos.

¿Qué es el Rostro de Awa?

Francesca Crispo, el 8 de Marzo en Madrid. Foto: Colección Particular.

No somos propiamente una asociación feminista, @ilvoltodiAwa, en Español “El rostro de Awa”, es un grupo que he creado en Facebook con mi gran amiga, la napolitana Roberta Migliaccio, durante la época que viví con una mujer que había sufrido violencia de género.  Hacía mucho tiempo que buscaba una manera de “desahogarme” públicamente, y crear un grupo en las redes sociales fue la manera más rápida que encontré para lograrlo. No podíamos callar nuestra indignación ante éste hecho. Le colocamos ese nombre ya que  representa a los miles de rostros de mujeres que han luchado por nuestros derechos, no sólo desde un punto de vista étnico y cultural.  En la página hay quienes participan en forma más activa en nuestras discusiones, provienen de diferentes lugares del planeta, cada quien con sus propias ambiciones y esperanzas, además de ideologías diferentes.  Y ésto para nosotras es muy importante. El mensaje que deseamos dirigir es que: No existe un estilo único de feminismo, ni una sola bandera bajo la cual cobijarnos. El feminismo no es una religión o un compendio de preceptos que hay que seguir al pie de la letra. En nuestra página, son bienvenidos todos aquellos que tengan algo constructivo que proponer a la causa de la igualdad.

¿Cómo inmigrante italiana, residente en España, has sufrido discriminación?

Cuando llegué a España tuve que enfrentar una lista de procedimientos burocráticos, que afortunadamente resultaron veloces y para nada estresantes. Pero durante esos momentos de espera en las salas de las comisarías, habían otras personas provenientes de otras latitudes y para serte sincera, me di cuenta que me trataban de manera diferente. Como ciudadana europea tuve un trato privilegiado, además de la simplificación burocrática. Me pareció diferente la forma como se dirigieron hacia mí los funcionarios o policías. Tampoco quisiera exagerar afirmando que aquí, como en Italia, no se trata a todos de la misma manera. Con respecto a las discriminaciones que vivo desde el punto de vista profesional (Que las hay!), no creo que su origen sea de género, ya que existe una serie de elementos que no tienen nada que ver con mi condición de mujer, no obstante viva en una situación de precariedad -se refiere a la precariedad contractual de millones de profesionales en el Sur de Europa y el mundo-. En cambio, vivo la discriminación, cada vez que la cultura dominante invade mi espacio por la calle, dándole autorización a los hombres para que expresen calificativos sobre mi aspecto físico, sobre mi manera de vestir, de caminar… esta situación, para serte honesta, me la he topado con mayor frecuencia en ciertos lugares de Andalucía donde salir a la calle equivalía en manera literal, a entrar en un “campo de batalla” con el sexo opuesto. Para concluir, como italiana del Sur y en particular como napolitana, soy víctima frecuente de chistes sin sentido. Mi tierra y orígenes me hicieron quien soy. Probablemente no sería la Francesca que escribe estas líneas, sino hubiese crecido allí  y no necesito defender esta realidad como si estuviese en un juicio. Son los hechos y mis valores los que dicen algo sobre mí.

¿Cómo viviste el 8 marzo?

Manifestación del 8 de marzo en España. Foto Flick R

Aquí en Madrid, aunque aún no hago parte de ninguna asociación feminista, este hecho  no condicionó mi participación. Alcé mi voz, gritando las consignas de la manifestación con las demás compañeras. No puedo negarte que en aquellas horas pensaba: “Quién sabe qué estará sucediendo en Italia”? mientras tanto, el ambiente era, y te lo recalco en español: ¡brutal!  Se percibía mucha rabia pero no se respiraba negatividad. Hace algún tiempo leí en FB un post que decía: “tenéis miedo del feminismo porque pensáis que os haremos más daño del que nos habéis hecho. Sobre esto, he reflexionado durante la manifestación. Y ésta no es la predisposición con la que las mujeres hemos marchado el 8 de marzo. No somos nosotras las que matamos. Estamos  rabiosas, “estamos hartas”, pero cambiaremos los hechos por medio de la belleza y no de la violencia. Y por esto es que damos miedo.

¿Cómo ves los derechos de las mujeres en España con respecto a Italia?

Siempre me he sentido en dificultad cuando me hacen preguntas sobre analogías o diferencias entre el país que me vio nacer y el que me ha adoptado con los brazos abiertos. Más allá de mi sentimientos más íntimos, debo reconocer que fue en España, dónde me acerqué a la temática que hoy defiendo a capa y espada. Aquí abrí mis ojos y pasé del “hay algo que no está bien” al “debo hacer algo para cambiarlo”. Fue como una gota de agua fría, el encontrar a aquella mujer que había sido víctima de violencia por años. Históricamente creo que Italia y  España  son países muy diferentes. El recuerdo y la herida de los derechos negados -se refiere a la dictadura de Francisco Franco-, están aún muy vivos en  España y esto hace que el malestar social de las mujeres sea más notorio. No quiero decir que las compañeras italianas sean insensibles a estos temas. Las huelgas de estos últimos días lo demuestran, pero hay una acercamiento diferente, ni mejor ni peor, hacia estas temáticas. Políticamente,vivimos tiempos difíciles en ambos lados del Mediterráneo, me refiero a la absurda propuesta de ley sobre el aborto, que por fortuna no pasó,  propuesta por el Ministro Gallardón en 2014 y  a una ley como la 194 nosotrasdecidimos.org/legislacion/italia que se busca obstaculizar de todas formas en Italia. Voy en sentido contrario cuando digo que “España e Italia se parecen menos de lo que crees”, pero debo admitir que a la hora de poner obstáculos a las mujeres, salta esa matriz latina fuertemente patriarcal que hace que estos dos países vayan cogidos de la mano!

¿Francesca, cómo ves las mujeres feministas del 1968 con respecto a tu generación?

En aquellos años, ¡gracias al cielo!, muchas mujeres vieron en ese caldo de fermento la oportunidad para gritar y decir: “Hey, nosotras también tenemos muchas cosas que decir, ha llegado el momento de que nos escuchéis”. Hablamos de una época en la que ciertos comportamientos y libertades, hoy reconocidas y dadas por hecho como trabajar y ganar tu propio dinero, salir sola por la noche o vivir la sexualidad en una determinada manera, debían ser juzgadas y aprobadas por el hombre, bien fuera padre, hermano, novio o marido. En aquella época, todo quedaba por hacer y les debemos la vida a esas mujeres.  Nuestro deber, en este momento, es defender ese legado, conseguido con sacrificios y tenacidad, defendiéndolo con los dientes ya que los ciclos en la historia corren el riesgo de repetirse. Estoy convencida que nuestras hijas y nietas marcharan en el futuro recordando los relatos de madres y abuelas, pero por otros motivos, porque, espero que serán diferentes y estamos trabajando en ello. El elemento que jamás deberá cambiar y que une a todas las feministas de todas las épocas es saber que defender un derecho, es hacer cosas juntas. Y si hay que llenar una plaza, lugares públicos, hacer huelga, gritar y bailar con el pecho desnudo… entonces, ADELANTE!

1 comentario


  1. De acuerdo con el articulo, el feminismo aun como “movimiento” universal, y buscando mantener los derechos de la mujer y llevarlos a la igualdad de condiciones con el genero masculino, se vive de diferentes maneras dependiendo del lugar donde te desarrolles.. no pierde su esencia, pero se manifiesta diferente dependiendo de la cultura en la que lo “ejerzas”
    Por otro lado, creo que muchos matices del verdadero feminismo se han ido desdibujando con la mala llamada “liberación femenina”… en muchos casos no han sido “liberación” ha sido mas bien “opresión” pensando que temas como el “derecho al aborto” puedan ser discutidos y aprobados dentro de sus criterios.. . no hay un tema que oprima mas a una mujer desde el punto de vista psicologico y medico que este… asi que como mujer y como feminista, ¿voy a pensar absurdamente en defender una situación que lleve a mi género a parte s¿de su anulació como ser humano?… temas a discutir en esta palabra tan amplia que es FEMINISMO!

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