Alicia en el País de Hillary

Alicia en el País de Hillary

 

Esta vez,las mujeres hispánicas podrían equivaler a  una verdadera vuelta de hoja de las elecciones para Presidente del país más poderoso del hemisferio occidental. El arma secreta es la opresión, la ejercida por un potente ante su trabajador pero también el racismo y el mobbing* en el puesto de trabajo. Estos tres tristes caballos de batalla salieron a relucir  en el reciente debate entre Hillary Clinton y Donald Trump y me atrevería a decir  que una sola persona las padeció, luciendo a su vez un cetro y una corona sacadas de un supuesto cuento de hadas, pero regidas con látigo por un patrón y dictador al comando.


Esta historia comienza  curiosamente en 1996, cuando ambas mujeres Alicia Machado y Hillary Rodham Clinton, se encontraban en medio del torbellino mediático más devastador de sus vidas, la una lo sufría a causa de haber engordado durante su reinado y la otra por la cuestionable moral de su marido, el entonces Presidente Clinton, quien se arriesgó al impeachment, o la destitución del cargo por falsas declaraciones al Congreso sobre su affaire con la becaria más famosa de los 90, Mónica Lewinsky.

Veinte años después, Alicia Machado aparece en el debate televisivo más importante en la carrera hacia la Casa Blanca gracias a la activista mexicana Dolores Huerta, fiel sostenedora de la campaña de Clinton, con quien trabaja desde junio de este año para divulgar la discriminación sufrida por parte de Trump y así conseguir el apoyo latino en la campaña presidencial de la candidata Demócrata.

Leamos algunos apartes del debate, luego de que Trump atacara a  Clinton, acusándola de no poseer  el aspecto físico de un Presidente de los Estados Unidos:

Clinton: «Otra cosa. Él ha buscado cambiar  de tema en el discurso del aspecto. Este es un hombre que ha llamado “perras” y “cerdas” a las mujeres. Uno que ha dicho que  los embarazos son un problema para los empleadores” ».

Trump: «Jamás he dicho esto».

Clinton: «Ha dicho que las mujeres no merecen igualdad en su retribución salarial a menos que, al igual que los hombres, hagan un buen trabajo”. Y una de las peores cosas la ha dicho sobre una participante a un concurso de belleza. El ama los concursos de belleza, los patrocina, se rodea de éstos, pero a este mujer la llamó “Miss Piggy”. Luego la llamó “Miss ama de llaves” , porque es latinoamericana. Donald, ella tiene un nombre”

Trump: «De dónde sacaste todo esto ?»

Clinton: «Su nombre es Alicia Machado. Y se ha convertido en ciudadana de Los Estados Unidos y puedes apostar que irá a votar el próximo noviembre” .

Magistral salida de  Hillary! Machado es su verdadero as bajo la manga. La saga de la venezolana se remonta a cuando fue elegida  “Miss Universo”, certamen recién adquirido en aquel entonces por el  Magnate Trump, quien durante el año del reinado la humilló y se burló  de ella reiteradamente, utilizando diversos apelativos relacionados con su exceso de peso: “Miss Piggy” (Miss Certida) “Miss Housekeeping” (Miss Ama de llaves),  “Miss eating machine” (Miss comelona).  Y como si fuera poco, sale a relucir, algo que según mi criterio representa lo más grave de todo para la doble moral americana de los electores Republicanos y de aquellos indecisos:  la explotación de la que fue parte la venezolana, quien aparte de trabajar  incesantemente para el empresario, jamás recibió el 10% estipulado por el contrato de trabajo del concurso Miss Universo.  Entonces, ¿cómo puede un candidato presidencial hablar de trabajadores mejicanos indocumentados y deshonestos, siendo él un empleador tan deshonesto? Con desfachatez!

Pero eso ya lo sabemos, aquí lo interesante es la postura de Hillary en todo este asunto, ¿por qué traer la historia de la ex Miss Universo venezolana a la arena política durante el debate?  La respuesta tiene diversos enfoques, aparte de la inexperiencia y la torpeza de Donald Trump a la hora de provocar a Clinton, quizás el tema central del discurso lanzado a los venezolanos por el candidato Republicano en las instalaciones del Miami Doral Trump Hotel explicaría gran parte de la exitosa estrategia de la contendiente demócrata:

Voy a ayudar al pueblo venezolano oprimido si llego a la Presidencia.  Miami está cimentada sobre venezolanos muy trabajadores y hoy Venezuela está agobiada por el socialismo dijo Trump el 27 de julio en su hotel en la ciudad de Miami, sin imaginarse que ya los asesores de comunicación de su adversario venían trabajando sobre el tema Machado dos meses atrás.  Por ello, vamos a ser claros, si Trump perdiese en los Estados de la Florida, Carolina del Norte, Ohio y Nuevo México, podría ser decisivo para su derrota  como futuro Presidente.

A escasos tres días del debate, la fan page de Facebook de Hillary Clinton registra cifras récord en el post de Alicia Machado: 800.000 reproducciones en el vídeo donde cuenta lo sucedido, que ha sido compartido 2009 veces, y hasta ayer tenía 13.000 likes.  La cereza sobre el pastel la pone la actual Primera Dama, Michelle Obama, que acaba de publicar otro post sobre la misma página haciendo referencia a la falta de cualidades de Trump: “Se imaginan cómo trataría a la gente, uno que maltrata a las mujeres? se puede cambiar con el paso de los años?, claro que no” responde .

Esta ha sido una estrategia electoral melodramática, pero no en el sentido despectivo que a veces la palabra conlleva, sino en su esencia más emocional, y en la política las emociones pueden contener en sí mismas las claves del triunfo.  El electorado se mueve por emociones, los asesores de la campaña Demócrata lo saben, y las revistas femeninas también, Machado aparece de nuevo en Cosmopolitan abrazando la bandera americana (foto de portada). Esta fue una estrategia bien pensada hacia las mujeres, por la candidatura de una mujer, la Clinton, que jamás ha despertado gran simpatía entre el público femenino de origen anglo por su perfil casi estoico.  Sin embargo, se ha ganado a hispanas e hispanos, una comunidad decisiva en el conteo final,  porque como dijo Hillary sobre Alicia: “Puedes apostar que va a votar en Noviembre”.

*mobbing:

Sistemática persecución ejercida en el trabajo por colegas o superiores hacia un individuo, que consisten en pequeños actos cotidianos de marginación social, violencia sicológica y sabotaje profesional, pero que pueden llegar hasta la agresión física.

 

 

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